Pedro
Alejandro Martínez Pacheco
México es una
cultura occidental u occidentalizada. Es muy difícil establecer con claridad
cualquier caracterización sobre un país como éste sin rayar en la generalidad
falsaria. Lo que es posible decir, es que México tiene un universo de rasgos
que lo configuran. Es decir, posee una gran cantidad de estructuras de
elementos culturales, modernos y antiguos, que se configuran en una identidad
cultural bastante amplia. Aunado a esto, una característica principal de
nuestro país en la modernidad, es que este se encuentra dentro de la extensa
crisis económico/política mundial desde hace mucho tiempo.
La literatura
surgida de una coyuntura inestable de la realidad en las sociedades, en
diferentes puntos geográficos, en ciertos momentos históricos, es una muestra
de la percepción y conceptualización de los individuos ante estas crisis.
Este breve ensayo
propone que la forma en que Cornelius Castoriadis entiende la política
occidental y que trata en su texto La
crisis de las sociedades occidentales (Castoriadis, Cornelius. 1998) es
también tratada, a su modo, por el escritor mexicano Carlos Fuentes en su
novela La silla del Águila.
Castoriadis
menciona que los mecanismos de dirección política (los gobiernos) están en
“descomposición”. Estos mecanismos de dirección política por efecto de su
gestión, producen, de forma negativa, varios fenómenos. Estos son el alza de
precios y la gestión de la demanda global por parte de los gobiernos después de
la segunda guerra mundial. A partir de esto Cornelius Castoriadis plantea la
pregunta que se prefigura así:
“Superficialidad,
incoherencia, esterilidad de las ideas y versatilidad de las actitudes son
pues, claramente, los rasgos característicos de las direcciones políticas
occidentales. Pero ¿como explicar su generalización y persistencia?”
(Castoriadis, Cornelius. 1998)
Castoriadis dice
que:
“la disociación entre la posibilidad de promoción y la
capacidad de trabajar eficazmente alcanza un punto límite... la política, en el
sentido corriente del termino, ha sido en todo momento una profesión extraña.
Ha exigido siempre una combinación de facultades y capacidades especificas
requeridas, según el tipo de régimen considerado para «acceder al poder»” (1998. p. 16)
En
La silla del águila, Carlos Fuentes presenta la sociedad política
mexicana, en específico las relaciones entre los aspirantes al poder, en sus
distintas dimensiones. En este discurso literario y político se presentan
retratados los argumentos que Castoriadis señala:
“...Valdivia. Recuerda que gobernaras un país destructivo que
se protege, engañandose a sí mismo, con psicologismos postizos y sensibilidades
prestadas... ya habita en ti -y yo te lo adelante, lo admito- eso que los
alemanes llaman dunker-instinkt, el deseo mal entendido pero profundo de
tener el poder y de ejercerlo con estilo... El estilo es el hombre, dicen. El
estilo es todo.” (Fuentes, Carlos. 2003)
Más adelante,
Castoriadis menciona que la capacidad para gobernar no está establecida por un
manejo particular de las prácticas políticas hechas en un sistema, cualquiera
que sea. Es decir, discierne dos características del político, su habilidad
como ser social (dentro de sus patrones específicos, en este caso, la política)
y como gestor del poder. Continua
aclarando que un régimen solo puede sobrevivir “si, de un modo u otro, sus
mecanismos y dispositivos de selección del personal logran combinar, mejor o
peor, esos dos requisitos” (1998. p. 17)
Otro punto
importante para Cornelius Castoriadis es la figura del líder, que según él, el
designar a un líder equivale a elegir un personaje «vendible». Se busca al
personaje carismático, que por efecto es solo aquel que posee el “talento
particular de una especie de actor que hace el papel de «jefe» o de «hombre de
Estado»” (p. 18). Castoriadis menciona también que este establecimiento, en el
que intervienen los denominados mass-media, pone al frente a estos actores
al frente de un “Aparato burocrático... portador y productor orgánico de una
irracionalidad proliferante” (p.18).
En La silla del
Águila encontramos éste discurso
abiertamente explicado en los diálogos de la carta de María del Rosario Galbán
a Bernal Herrera:
“Tú me indicas que en la
sangre nueva es necesaria pero peligrosa...Lo bueno de la realpolitik es que la
puedes revertir en un instante, dejando intactos los principios permanentes.
Nicolás Valdivia es un accidente de la realpolitik tuya y mía. Como lo
recogimos igual lo echamos a la basura” (2003. p. 31)
En este breve
fragmento podemos encontrar un discurso que relativiza la figura que pondera y
que ha sido tradicionalmente la del «Presidente». De la misma forma que nos
aclara Castoriadis, la novela trata, entre otras cosas, la forma como se
construye el «hombre de Estado».
Cornelius
Castroriadis habla de la evanescencia, como él lo llama, de los movimientos
sociales, y remarca la falta de una dinámica sociopolitica. En el pasado,
aclara, hubo corrientes y movimientos que cambiaban el curso de sus sociedades.
Castoriadis señala que hace mucho tiempo que los movimientos comenzaron a
desaparecer. Culpa de forma principal a los Lobbies que han fragmentado
a la sociedad: “La sociedad
«politica» actual está cada vez más fragmentada, dominada por lobbies de
todo tipo, que producen un bloqueo general del sistema. Cada uno... capaz de
obstaculizar toda politica contraria a sus intereses reales o imaginarios”
(1998. p. 20)
De la misma forma, en el dialogo de Nicolás
Valdivia con el Anciano del portal “-En política -prosiguió- no hay que
dejar que la locomotora guíe al conductor.” (2003. p. 157). En diferentes
oportunidades, el discurso de la novela nos muestra la forma en la que los
diferentes personajes políticos son conscientes del hecho comentado por
Castoriadis. Entre estos ejemplos destaca otro “consejo” que hace el Anciano
del portal a Nicolás Valdivia: “que no me haga ilusiones sobre cambios radicales,
transformaciones modernizadoras, etc. Que hay un sustrato permanente, una roca
madre, no solo de la política mexicana, sino de la política tout court.”
(2003. p. 126)
Lo
anterior es un asunto de coincidencias ideológicas que existen entre Castoriadis
y Fuentes en su forma de entender el hecho político en la modernidad, en el
marco de las sociedades occidentales. Es seguro que está forma de expresión (la
novela de La silla del Águila) de Fuentes, es permeada por el contexto.
Lo anterior nos hace pensar en que es viable utilizar el análisis de Cornelius
Castoriadis, y valernos de su visión en cuanto a las características y patrones
que presentan las crisis de las sociedades occidentales, para analizar esta y otras novelas, así como
las diferentes expresiones artisticas en el contexto mexicano actual.
Bibliografía:
Castoriadis,
Cornelius. (1998). La crisis de las sociedades occidentales. En el ascenso
de la insignificancia (pp. 13-28). Madrid: Ediciones Cátedra.
Fuentes,
Carlos. (2003). La silla del Águila. México: Alfaguara.