miércoles, 26 de marzo de 2014

La literatura y la crisis occidental en la novela de Carlos Fuentes La silla del Águila


Pedro Alejandro Martínez Pacheco




México es una cultura occidental u occidentalizada. Es muy difícil establecer con claridad cualquier caracterización sobre un país como éste sin rayar en la generalidad falsaria. Lo que es posible decir, es que México tiene un universo de rasgos que lo configuran. Es decir, posee una gran cantidad de estructuras de elementos culturales, modernos y antiguos, que se configuran en una identidad cultural bastante amplia. Aunado a esto, una característica principal de nuestro país en la modernidad, es que este se encuentra dentro de la extensa crisis económico/política mundial desde hace mucho tiempo.

La literatura surgida de una coyuntura inestable de la realidad en las sociedades, en diferentes puntos geográficos, en ciertos momentos históricos, es una muestra de la percepción y conceptualización de los individuos ante estas crisis.

Este breve ensayo propone que la forma en que Cornelius Castoriadis entiende la política occidental  y que trata en su texto La crisis de las sociedades occidentales (Castoriadis, Cornelius. 1998) es también tratada, a su modo, por el escritor mexicano Carlos Fuentes en su novela La silla del Águila.

Castoriadis menciona que los mecanismos de dirección política (los gobiernos) están en “descomposición”. Estos mecanismos de dirección política por efecto de su gestión, producen, de forma negativa, varios fenómenos. Estos son el alza de precios y la gestión de la demanda global por parte de los gobiernos después de la segunda guerra mundial. A partir de esto Cornelius Castoriadis plantea la pregunta que se prefigura así:

“Superficialidad, incoherencia, esterilidad de las ideas y versatilidad de las actitudes son pues, claramente, los rasgos característicos de las direcciones políticas occidentales. Pero ¿como explicar su generalización y persistencia?” (Castoriadis, Cornelius. 1998)

Castoriadis dice que:

“la disociación entre la posibilidad de promoción y la capacidad de trabajar eficazmente alcanza un punto límite... la política, en el sentido corriente del termino, ha sido en todo momento una profesión extraña. Ha exigido siempre una combinación de facultades y capacidades especificas requeridas, según el tipo de régimen considerado para «acceder al poder»” (1998. p. 16)

En La silla del águila, Carlos Fuentes presenta la sociedad política mexicana, en específico las relaciones entre los aspirantes al poder, en sus distintas dimensiones. En este discurso literario y político se presentan retratados los argumentos que Castoriadis señala:

“...Valdivia. Recuerda que gobernaras un país destructivo que se protege, engañandose a sí mismo, con psicologismos postizos y sensibilidades prestadas... ya habita en ti -y yo te lo adelante, lo admito- eso que los alemanes llaman dunker-instinkt, el deseo mal entendido pero profundo de tener el poder y de ejercerlo con estilo... El estilo es el hombre, dicen. El estilo es todo.” (Fuentes, Carlos. 2003)

Más adelante, Castoriadis menciona que la capacidad para gobernar no está establecida por un manejo particular de las prácticas políticas hechas en un sistema, cualquiera que sea. Es decir, discierne dos características del político, su habilidad como ser social (dentro de sus patrones específicos, en este caso, la política) y como gestor del poder.  Continua aclarando que un régimen solo puede sobrevivir “si, de un modo u otro, sus mecanismos y dispositivos de selección del personal logran combinar, mejor o peor,  esos dos requisitos” (1998. p. 17)

Otro punto importante para Cornelius Castoriadis es la figura del líder, que según él, el designar a un líder equivale a elegir un personaje «vendible». Se busca al personaje carismático, que por efecto es solo aquel que posee el “talento particular de una especie de actor que hace el papel de «jefe» o de «hombre de Estado»” (p. 18). Castoriadis menciona también que este establecimiento, en el que intervienen los denominados mass-media, pone al frente a estos actores al frente de un “Aparato burocrático... portador y productor orgánico de una irracionalidad proliferante” (p.18).

En La silla del Águila  encontramos éste discurso abiertamente explicado en los diálogos de la carta de María del Rosario Galbán a Bernal Herrera:

“Tú me indicas que en la sangre nueva es necesaria pero peligrosa...Lo bueno de la realpolitik es que la puedes revertir en un instante, dejando intactos los principios permanentes. Nicolás Valdivia es un accidente de la realpolitik tuya y mía. Como lo recogimos igual lo echamos a la basura” (2003. p. 31)

En este breve fragmento podemos encontrar un discurso que relativiza la figura que pondera y que ha sido tradicionalmente la del «Presidente». De la misma forma que nos aclara Castoriadis, la novela trata, entre otras cosas, la forma como se construye el «hombre de Estado».

Cornelius Castroriadis habla de la evanescencia, como él lo llama, de los movimientos sociales, y remarca la falta de una dinámica sociopolitica. En el pasado, aclara, hubo corrientes y movimientos que cambiaban el curso de sus sociedades. Castoriadis señala que hace mucho tiempo que los movimientos comenzaron a desaparecer. Culpa de forma principal a los Lobbies que han fragmentado a la sociedad: La sociedad «politica» actual está cada vez más fragmentada, dominada por lobbies de todo tipo, que producen un bloqueo general del sistema. Cada uno... capaz de obstaculizar toda politica contraria a sus intereses reales o imaginarios” (1998. p. 20)

 De la misma forma, en el dialogo de Nicolás Valdivia con el Anciano del portal “-En política -prosiguió- no hay que dejar que la locomotora guíe al conductor.” (2003. p. 157). En diferentes oportunidades, el discurso de la novela nos muestra la forma en la que los diferentes personajes políticos son conscientes del hecho comentado por Castoriadis. Entre estos ejemplos destaca otro “consejo” que hace el Anciano del portal a Nicolás Valdivia: “que no me haga ilusiones sobre cambios radicales, transformaciones modernizadoras, etc. Que hay un sustrato permanente, una roca madre, no solo de la política mexicana, sino de la política tout court.” (2003. p. 126)

Lo anterior es un asunto de coincidencias ideológicas que existen entre Castoriadis y Fuentes en su forma de entender el hecho político en la modernidad, en el marco de las sociedades occidentales. Es seguro que está forma de expresión (la novela de La silla del Águila) de Fuentes, es permeada por el contexto. Lo anterior nos hace pensar en que es viable utilizar el análisis de Cornelius Castoriadis, y valernos de su visión en cuanto a las características y patrones que presentan las crisis de las sociedades occidentales,  para analizar esta y otras novelas, así como las diferentes expresiones artisticas en el contexto mexicano actual.





Bibliografía:

Castoriadis, Cornelius. (1998). La crisis de las sociedades occidentales. En el ascenso de la insignificancia (pp. 13-28). Madrid: Ediciones Cátedra.


Fuentes, Carlos. (2003). La silla del Águila. México: Alfaguara.

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